Leandro N. Alem nació el 11 de marzo de 1842 en Buenos Aires. Abogado y orador brillante, fue el símbolo de la intransigencia ética y el padre fundador del Radicalismo. Se inició en política en el Partido Autonomista de Alsina, pero se alejó por sus diferencias con el sistema de acuerdos de cúpulas.
Lideró la Unión Cívica en un levantamiento armado contra el gobierno de Juárez Celman, recordado como Revolución del Parque (1890). Aunque la revolución fue derrotada militarmente, forzó la renuncia del presidente y marcó el fin del “Unicato”. Ante el pacto de Mitre con Roca, Alem rompió con la Unión Cívica y fundó la Unión Cívica Radical, bajo los principios de sufragio libre y pureza administrativa. Encabezó las revoluciones radicales de 1893, buscando derrocar el régimen conservador para instalar una verdadera democracia.
Agobiado por las derrotas políticas y el distanciamiento de su sobrino Hipólito Yrigoyen, se quitó la vida el 1 de julio de 1896 dejando una nota famosa: “Que se rompa pero que no se doble”.

