Roque Sáenz Peña, el voto universal masculino

Nació en 1851. Militar, jurista, diplomático y, finalmente, presidente, pasó a la historia por la Ley de voto universal, secreto y obligatorio, conocida como “Ley Sáenz Peña”, que promulgó en 1912. Desde 1874 a 1910, el poder político estaba concentrado el Partido Autonomista Nacional, que entronizó a Avellaneda, Roca, Juárez Celman y representaba los intereses de los grandes terratenientes. Entonces, el voto era a viva voz, público y no obligatorio. Votaba poca gente y el sistema permitía los mayores abusos, en los que los poderosos manipulaban de voto de mucha gente, asegurándose controlar poder.

Roque Sáenz Peña rompió el fraude sistemático al legislar un sistema secreto en el que nadie podía controlar el voto; obligatorio, en base a padrones electorales; y universal, aunque restringido a los varones (las mujeres recién podrían votar desde 1947) mayores de 18 años, argentinos o nacionalizados.

Fue el inicio de una democracia representativa. En 1911 creó la ley de Enrolamiento militar y, en base a éste, el Padrón electoral, instrumento para organizar el comicio.

En 1913, enfermo, delegó el poder en Victorino de la Plaza. Falleció en 1914.