Nicolás Avellaneda y la Capital Federal

Nacido el 3 de octubre de 1837 en San Miguel de Tucumán, Nicolás Avellaneda fue una figura clave en la consolidación del Estado argentino. Su presidencia (1874-1880), tuvo hitos fundamentales: La expansión de la superficie agrícola y la entronización de Buenos Aires como capital de toda la República.

Extendió la frontera agrícola con la Campaña del Desierto que condujo su ministro Julio Roca, a costa del genocidio de los pueblos originarios, y fomentó la exportación de cereales y carne congelada. Fomentó la llegada masiva de europeos para poblar el territorio con la Ley de Inmigración y Colonización. Federalizó Buenos Aires (1880): Logró convertir a la ciudad en capital de la República, resolviendo un conflicto de poder esencial.

Durante décadas, Buenos Aires era sede del gobierno de la provincia de Buenos Aires y el gobierno nacional residía “invitado”. La provincia manejaba la aduana y se quedaba con sus ingresos. Avellaneda desvinculó a Buenos Aires de la provincia, le dio jurisdicción nacional y le transfirió los ingresos de la aduana, federalizando los recursos.

Falleció el 25 de noviembre de 1885 en alta mar, regresando de Europa.