Manuel Dorrego nació el 11 de junio de 1787 en Buenos Aires. Militar de gran valor y político carismático, fue el máximo referente del federalismo porteño y un defensor incansable de los sectores populares. Luchó bajo las órdenes de Belgrano en las victorias de Tucumán y Salta, destacándose por su audacia, aunque su carácter rebelde le valió varios arrestos.
Durante el gobierno de Rivadavia, lideró desde la legislatura la oposición al centralismo y a la Constitución de 1826, defendiendo la soberanía de las provincias. Fue gobernador de Buenos Aires (1827-1828). Asumió en un contexto crítico tras la renuncia de Rivadavia. Firmó la paz con el Imperio del Brasil, reconociendo la independencia de Uruguay, una medida necesaria pero impopular entre los militares.
Fue derrocado por el general Juan Lavalle en un golpe unitario. Su fusilamiento sin juicio previo-el 13 de diciembre de 1828 en Navarro, provincia de Buenos Aires- ordenado por Lavalle, profundizó el odio entre facciones y dio inicio a una etapa de violencia civil extrema. Dorrego es recordado como el “tribuno de la plebe” por su cercanía con el pueblo y su trágica muerte que lo convirtió en mártir del federalismo.

